Se preguntarán: ¿encontrar qué? No tiene sentido, ¿verdad? Entrar en un blog cualquiera, de una persona cualquiera y encontrarse con un reto, una petición o tal vez una orden. ¿Quién sabe?


No se preocupen, no intenten buscar el porqué a todo esto. No lo hay. O por lo menos aparentemente. Todo llega en su momento, y también llegará el momento en que desvele lo que hay que encontrar. Hasta entonces deberíamos disfrutar de aquello que nos rodea. Puede que en algún momento no esté y tengamos que encontrarlo.


12.12.13

XIV.


   Lo levanto de la mesa con cuidado, sé lo mucho que le molesta a la princesita que toque sus cosas sin permiso. Desbloqueo la pantalla y, efectivamente, es el correo de Jack. Y entonces me doy cuenta de que sigo al teléfono con mi hermano.
  • Perdona Jack, me acaba de llegar, lo leo en cuanto termine de comer y te llamo.
  • No, no me llames. Ya lo haré yo mañana, tú asegúrate de que te informas bien.
  • Sabes que lo haré.
  • Nunca viene de más cerciorarse. Buen provecho, S. Y buenas noches.
  • Buenas noches, Jack.

   Se la escucha a ella gritar un “Buenas noches, Jack” antes de que me dé tiempo a terminar la llamada. Pongo a descargar el archivo, dejo el Ipad en el borde de la mesa y seguimos disfrutando de la maravillosa comida india y del esperado postre que le pone la guinda a una cena de lujo.

   ¿Qué sería de nosotros sin tecnología? Tiene gracia como ahora parece algo tan indispensable cuando hasta hace solo diez años más de la mitad de los aparatos de los que disponemos ahora no existían. Y que yo sepa la gente tenía una vida normal y corriente, no se morían de aburrimiento ni tenían problemas de comunicación. Al fin y al cabo somos nosotros mismos los que nos convencemos de que no podríamos vivir sin ellos. Menuda ironía. Delimitamos nuestras propias necesidades. Ahora en serio, siendo sinceros, sin móvil vivo perfectamente, incluso más feliz ¿pero sin Google? Sin Google mi vida sería una pesadilla. Viva Google.

   Y una vez terminado este pequeño apartado de publicidad subliminal, o no tan implícita como debería, volvamos a nuestra cena. La cuenta, la tarjeta de crédito, la propina, la sonrisa falsa de ella y la inclinación de cabeza del camarero a modo de agradecimiento, y por fin estamos fuera. Expuestos a una fría noche de verano londinense.
  • ¿Sabéis qué me apetece? - dice ella terminando de meter los brazos por las mangas de su chaqueta de la última temporada de invierno.
  • No me lo digas: un starbucks, ¿a que si?
  • Casi. Un abrazo.

   Me quedo mirándola un rato. ¿Me acaba de pedir un abrazo o son cosas mías? No deja de sorprenderme esta chica. Si es que a veces le entra la vena cariñosa y no hay quien la pare, pero por lo menos es mejor que su lado tajante y borde. Así que le sonrío y le doy un abrazo, de esos que escasean pero cuando tienen lugar son épicos, de esos por los que merecen la pena esperar y de los que son más especiales si no abundan.
  • Gracias por traerme a Londres, S. Promete ser un gran viaje. - me dice sin soltarme.
  • ¡Eso está por ver!

   Nos separamos, me coloco el pañuelo marrón que llevo al rededor del cuello y llevo mi mano al bolso para sacar la cámara. ¡Que empiece la sesión! Aunque primero tendré que ponerme las gafas. Vale sí, llevo gafas, gafas de pasta negra de esas que solo lleva más de la mitad del planeta. La mayor parte del tiempo prefiero las lentillas en realidad, pero he apreciado que las fotos me salen mejor con las gafas, raro ¿eh? Pero no las encuentro tan fácilmente y tengo que meter la cabeza entera dentro del bolso. Pañuelos, el móvil, las llaves, el dinero, el perfume, los chicles, el pintalabios rojo, los auriculares, un boli... Bienvenidos al bolso de Mary Poppins. ¡Ah! ¡Aquí está! Tiene mérito encontrarlas entre tantas cosas y sin dejar de caminar sosteniendo la cámara con la otra mano. Pero todas las peripecias tienen sus consecuencias y, sin poder hacer nada por evitarlo, en cuanto levanto la vista me choco de frente con el pecho de un hombre. Y menudo hombre.

Find it.
XOXO,
S.

11.12.13

XIII


   Un pedacito de la India en la dieciséis de Percy Street. Supongo que todo el mundo sabe de qué hablo cuando digo que como por placer. ¿Sabéis eso de que no tienes hambre pero sigues tragando como si te fuese la vida en ello? Pues así estoy yo, ahora. El curry: una de mis pasiones.

   Esta noche conoceréis otra faceta de mí, pues me he traído mi Canon T3i para sacar las fotos más impresionantes que hayáis visto nunca. Digamos que se trata de un pequeño reto personal. Desde que tengo uso de razón mis padres me han llevado por todo el mundo, descubriendo sitios increíbles, hermosos, nuevas culturas. Después se separaron y yo me fui a vivir con mi madre y Jack con mi padre, y entonces se acabaron los viajes en familia y las aventuras por el mundo. Pero aún pasando el verano en la piscina yo seguía queriendo evadirme a las selvas más recónditas del planeta y a las ciudades más pobladas, en parte porque seguían latentes los recuerdos de experiencias pasadas. El problema es que con el tiempo esas sensaciones, esos sentimientos, desaparecen. Las ganas de salir a comerse el mundo. El ansia de descubrimiento. Todo se disipa, se disimula. Tenemos mejores cosas en las que pensar y recuerdos más recientes que revivir. Por lo tanto me dije a mí misma que documentaría todos mis pasos en cuánto cumpliese la mayoría de edad. O al menos aquellos que me pareciesen dignos de recordar. Y así es cómo empezó mi álbum de fotos digital. Puede que algún día os lo enseñe. O tal vez, algún día lo publique, para que todos puedan tener un pedacito de mi vida.

   ¿Sabéis qué es lo que más odio de los móviles? Que son capaces de molestarte en los mejores momentos.

  • ¿Diga? - mejor contesto, no vaya a ser algo importante.
  • ¿Lo has recibido?
  • ¿Qué? ¿Quién es?
  • El ratoncito Pérez, S. ¿Quién voy a ser?
  • Joder Jack, déjate de bromas. ¿Por qué no me llamas desde tu móvil si se puede saber?
  • Tengo otro para el extranjero, cosas de tu padre. Bueno ¿qué? ¿Lo has recibido o no?
  • ¿Recibir el qué, Jack?
  • El documento que me pediste con toda la información, evidentemente. Parece mentira que no te acuerdes. No estarás comiendo ¿no?
  • Pues es justamente lo que hago, gracias por interrumpir. Y no, no lo he recibido.

   ¿Sabéis qué es lo que más me gusta de los Ipads? Que son extremadamente útiles. En este preciso instante, la pantalla del Ipad-mini de la hipster se enciende con una notificación. Me he dejado el correo abierto y acaba de llegarme el documento de Jack. Veamos qué nos aguarda.

10.12.13

XII


  •   No te puedes ni imaginar el hambre que tengo, S.
  • Descuida, me lo imagino perfectamente.
  • ¡Genial! ¿Pues a qué esperamos? Salgamos ya, ¡corre! A lo mejor nos da tiempo de subirnos al London Eye, me han comentado que las vistas de noche son alucinantes, breathtaking, my dear.
  • Wow, ¿y ese vocabulario nuevo? ¿Desde cuándo te las das de inglesa? Tenía entendido que solo habías adquirido las escasas palabras que tienen que formar parte del diccionario de un hipster que se precie. A saber: mainstream, intagram, hashtag y coffee. ¿Me equivoco?
  • Buah, no te metas conmigo, yo aprendo rápido, ya verás que para cuando nos vayamos podré hablar inglés con fluidez. Lo de breathtaking lo aprendí hoy, sin ir más lejos, se lo escuché decir a alguien en el metro y lo busqué en google.

   ¿En el metro? ¿Cuándo hemos estado nosotras en el metro? ¡Ah claro! Cuando la perdí de vista, ya ni me acordaba.

  • Chica, sigo sin entender cómo te perdiste en el Starbucks.
  • ¡Ya te lo he dicho! Estaba detrás tuya, empezó a llover, retrocedí de unos pasos porque no quería estropearme el pelo, y cuando me quise dar cuenta habías salido corriendo. No pretenderás que vaya a salir detrás tuya, así sin más, tuve que hacerme primero a la idea.
  • Es que sigue sin cuadrarme. Recuerdo perfectamente tenerte a mi lado y empujarte cuando empezó a llover. Y de eso no me cabe la menor duda, porque fuera quien fuese la persona que estaba ahí, llevaba la misma chaqueta que tú y tenía exactamente tu mismo color de pelo. Esto es muy raro.
  • No lo sé, S. ¿Qué más da? Tampoco es que tenga mucha importancia ahora. Además, mi chaqueta es de la pasada temporada de invierno, tuvo mucho éxito y no me extraña que haya mucha gente por ahí con la misma. Mírala, es preciosa.

   Ella se ríe. Y da un pequeño giro, como si fuese una bailarina, para que admiremos su conjunto. La verdad es que siempre va impoluta, no cabe esperar otra cosa de una chica tan perfecta.

  • Y ahora sí, S, ¿podemos dejarnos de tanta cháchara e ir a comer ya? Dentro de nada empezaré a comerme los muebles de la habitación.
  • ¡No creo que tengas que llegar a eso, exagerada! Vamos, la comida india nos espera.


   Llegados a este punto, puede que te hayas fijado de que algo falta, o puede que no. Tienes que prestar atención a todos los detalles. Si bien te dije cuando llegué que había estado fuera siete horas, solo te he contado lo que ha pasado durante treinta minutos. ¿Qué es lo que no te estoy contando?

Find it.
XOXO,
S.

9.12.13

XI


   La amistad. Una de esas cosas a las que no se les puede poner un precio.
   Los amigos. La familia que se elige. Aquellos de los que te rodeas para que te ayuden a seguir adelante, para que eviten que te caigas y que te levanten cuando lo has hecho. Aquellos que limpian tus heridas y se quedan contigo hasta que te recuperas. Aquellos por los que deberíamos hacer lo mismo.
   A veces es bueno pararse a pensar en las cosas buenas que tenemos. A menudo solo nos fijamos en los problemas, en las preocupaciones pero solo porque todo lo que demás, aquello que nos alegra y nos hace disfrutar de la vida, se esconde detrás de todo lo malo. Lo tratamos como algo banal, no sabemos calcular su valor ni apreciarlo debidamente.
   Quien tiene un amigo tiene un tesoro.
   Quien tiene un tesoro vive feliz.
   Quien vive feliz, ¿¡qué coño hago!?
   Venga ya, pequeños Finders, ¿de verdad pensabais que me iba a poner así de sentimental y filosófica? Si bien puedo llegar a serlo todo tiene su límite. Y más importante aún, todo tiene su momento.
   Y ahora mi estómago me dice que es el momento de ir a cenar algo. ¡Me muero de hambre! Era de esperar teniendo en cuenta que solo me he tomado un café en todo el día y que he estado dando vueltas por toda la ciudad. Una tarde realmente agotadora. 
   ¿Sabéis lo que me vendría de perlas? Un baño de esos con agua muy caliente, tan caliente que queme un poco la piel, y sales de baño, y aceites perfumados, sin olvidar las velas y la copa de agua con hielo. Salir del agua en albornoz y meterse en una cama con un edredón de plumas y almohadas cubiertas por sábanas blancas. Qué delicia. Dormir hasta las once de la mañana y tener uno de esos despertares de película, de los que te asomas al balcón y el día está precioso. Pero no puede ser, porque este hotel ni tiene bañera, ni tiene balcón, y yo no tengo tiempo para pararme a hacer realidad mis fantasías. Así que coged vuestros abrigos que fuera hace frío y por alguna razón me apetece comida india.

   Mirad quién llega justo a tiempo para salir.

Find it.
XOXO,
S

8.12.13

"She's such a hipster."


X


   Saco mi nuevo Iphone y tecleo su número. Me lo sé de memoria, demasiadas llamadas a altas horas de la noche supongo. Mientras suenan los desesperantes pitidos de comunicación, me paro a mirar a mi hermano. Esta expectante, y muy serio. Me mira como si intentase descifrar en mi cara lo que estoy pensado, y de hecho, yo hago lo mismo. Y entonces me doy cuenta de que aquello que tanto le preocupaba y para lo que tanto necesitaba mi ayuda, ha pasado a un segundo plano. Ahora lo que de verdad le preocupa es ella. ¡Ay Jack! Tienes un corazón de oro, y en el fondo, siempre he sabido que has tenido debilidad por mi preciosa amiga. Nadie es inmune a sus encantos, ni siquiera él, que prácticamente ha crecido a su lado... PIP... PIP...
  • ¡S!
   Por fin.
  • ¡Dios mio! ¿Dónde te has metido?
  • ¿Yo? ¿Dónde te has metido tú? ¡Iba detrás tuya y de repente se ha puesto a llover y has salido corriendo!
  • ¿Detrás? Pero si estabas a mi lado, tendrías que haber visto a Jack.
  • ¿Jack? ¿Jack está aquí? ¿Qué hace él aquí, S?
  • Es una larga historia, te lo contaré en cuánto te vea, estoy en el Starbucks, te espero.
  • Genial... Y yo te estaba buscando por el metro, si llego a saber que estabas ahí me siento a tomarme el café tranquilamente. En fin, voy en seguida. ¡Ah! Por cierto, me debes una sesión de peluquería.

   Y entonces cortó. De esa manera tan teatral que tanto le gusta. Con el paso de los años lo había perfeccionado y nadie podía terminar una conversación mejor que ella. Siempre tiene la última palabra. Así es ella. Y ahora que sabía donde estaba me había quitado un peso de encima, una opresión en el pecho. Durante los últimos ocho minutos se me habían pasado por la cabeza hipótesis descabelladas y a cada cual más preocupante. Porque aunque no lo parezca, esa chica tan alocada y peculiar es una de las personas más importantes de mi vida. Joder, es mi mejor amiga. Y se le pasara algo no sé qué sería de mí. Mi mirada de loca se vio reemplazada por una expresión de alivio. Y entonces Jack podía volver al ataque.

  • Bueno, S, ahora que está todo solucionado y que la princesita vuelve con nosotros, dime, ¿me vas a ayudar o no?
  • Pues claro que sí, Jack, eres mi hermano ¿cómo no te iba a ayudar? Además, algo me dice que lo que tienes entre manos es algo muy grande y peligroso y no puedo dejar que lo hagas solo. Pero me tienes que contar todos los detalles, quiero saber quiénes son esos tipos, qué tipo de negocio tienes con ellos, y qué es lo que está en juego. Necesito información, Jack.
  • Lo sé, lo sé, en cuanto pueda te pondré al tanto, te mandaré un email, no te preocupes. Pero primero tengo que encontrarme con un par de personas en la ciudad. Estaré por Chester Square si me necesitas. Gracias, S.

   Entonces retrocede de un paso. Inconscientemente, nos habíamos acercado bastante y estábamos casi susurrando las palabras. Cualquiera diría que somos pareja. Jack se para en frente mía, me mira a los ojos y me da un rápido beso en la frente, como solía hacer cuando eramos inseparables. Asiente rápidamente con la cabeza a modo de despedida y se da la vuelta, justo a tiempo para encontrarse con ella, que llega con el pelo un poco alborotado y la cara ligeramente mojada. Uy. Qué incomodo. Se miran durante unos escasos segundo y escucho como ella le dice en un tono muy sugerente: “Hola, Jack”. Mi hermano se le queda mirando, con la boca entreabierta y los ojos clavados en ella. ¡No me creo que esté intentando ligar con él! Será... Ella. Claro, está siendo ella misma, irresistible. Por fin Jack reacciona, y se inclina velozmente para darle un beso en la mejilla. Se hace a un lado mientras susurra “Adiós” y sale del local junto con el resto de londinenses que se habían amontonado por culpa de la lluvia. Señal de que ha dejado de llover.

Find it. 
XOXO,
S.

IX


    Ya podéis imaginaros el enfado que tengo encima. Estas son mis ansiadas vacaciones y las obligaciones se me acumulan. Parece que el destino no cree que me merezca un descanso. Y la guinda del pastel: me estoy empapando. La confusión del momento me había hecho olvidar por unos segundos que estaba diluviando en Londres y yo no llevaba puesto más un abrigo negro y un jersey rojo, mi color favorito por cierto. ¿Y ella dónde estaba? Dirigí la mirada hacia ambos lados, no la veía por ninguna parte, y mientras Jack esperando mi respuesta.

  • ¡Mierda S, dí algo, por favor! He venido hasta aquí con la esperanza de que me puedas ayudar con esto. ¿Qué estás buscando?

   ¿Dónde se había metido? No podía haber ido muy lejos, y en primer lugar, ¿porqué querría alejarse de mi? ¡Si no sabe decir más de tres palabras en inglés! Me doy media vuelta y vuelvo a entrar en la cafetería, me resulta un tanto complicado hacerme paso entre la conglomeración de gente que se refugia de la lluvia en el local. Llego hasta la barra, miro en los sillones, en las mesas: nada. Alguien me agarra del brazo y sobresaltada me sacudo para librarme de su opresión. Otra vez él, Jack me había seguido. Si que tiene que ser un asunto importante el suyo, porque se le ve muy alterado, impaciente, nervioso. No es como el Jack al que estoy acostumbrada.

  • ¿Qué estás haciendo? Tienes una mirada de loca, de esas que ponías cuando te escondía el portátil, S, y ya sabes que no te favorece, te pones muy fea. ¿Cuéntame que pasa?

   Bueno, por lo menos este Jack se parece más al de siempre, y ha conseguido sacarme una sonrisa. Es verdad que me pongo horrible.

  • La he perdido, Jack. No sé dónde está. Tengo que encontrarla.
  • ¿A ella? ¿La has traído contigo?
  • Sí, ¿no la viste a mi lado? Estábamos justo en la puerta.
  • Que va... Tampoco es que me fijase pero no sé, S, a mí no se me pasan ese tipo de cosas, ¿segura que estaba a tu lado?
  • Segurísima, la arrastré dentro yo misma cuando empezó a llover. Esto no tiene sentido.
  • Llámala al móvil, a lo mejor te está buscando.

   El móvil, claro. Qué tonta soy por momentos. No me juzguéis, queridos Finders.

Find it.
XOXO.
S.

16.8.13

VIII


   ¡Jack! ¿Jack? ¿Qué coño hace él aquí? Os podéis imaginar mi cara de sorpresa al encontrarme con mi hermano. No me malinterpretéis, le quiero mucho y todo eso, pero Londres es el último lugar en el mundo en el que esperaría encontrarme con alguien conocido y mucho menos con alguien de mi familia. No puede ser casualidad. ¿Cómo sabía él que estaba de viaje? Mi madre, pienso. Descarto la idea enseguida, mi madre y Jack hace meses que no se hablan, desde navidad del año pasado.
Así que ahí estamos, el uno frente al otro, bajo la lluvia, y el agua calándonos hasta los huesos. Qué incómodo. ¿Nos movemos, por favor?

   Bien Jack, adelante, ilumínanos, haznos perder más tiempo, pero explícame de una vez que haces aquí.

  • Vale, S, antes de que te pongas a alucinar, o a gritarme por haberte seguido en tu viaje de descanso, déjame explicártelo todo.

   Más te vale empezar ya.

  • Resulta, que este tema del arte se me ha ido de las manos. ¡Pero no te preocupes! Estoy aquí para arreglarlo. Tengo un par de reuniones a las que asistir esta tarde. Si todo sale bien, no tendré ninguna deuda pendiente y podré regresar a casa sin preocupaciones. Pero tiene que salir bien primero. Verás S, no me mires con esa cara, ya sé que suena mal, pero tenía que contactar contigo. Cuando me enteré de que estabas en Londres, lo vi muy claro. Bonita foto la del Instagram, por cierto. El caso es que esta gente no es como la gente con la que suelo hacer tratos ¿vale? Son un poco más... exigentes y manipuladores. A lo que voy es a que.. son peligrosos y necesito que me hagas un favor.

   Vale, para. Necesito unos minutos para procesar tanta información. ¿Cómo ha conseguido mi hermano meterse en semejantes líos? Y vosotros escuchando, sin entender nada. Os sitúo. Jack siempre sintió debilidad por el arte, todo tipo de arte. Desde Dalí hasta Banksy. Digamos que es como su hobby, no pinta ni dibuja, pero lo colecciona. Le encanta. El único problema es que hoy en día las obras de arte originales no es que sean baratas y mi hermano es un inconformista, no le valen las imitaciones. Así que sí, se gasta un dineral en agrandar su colección. Al principio no era un problema, ya que tenía un trabajo estable y tampoco abusaba de sus compras, pero poco a poco, se fue volviendo más ambicioso y empezaron a venir las deudas. Se las ha arreglado muy bien hasta ahora, cuando debía algo trabajaba horas extra y lo pagaba, no me quejo. Además, estos últimos meses ha abierto un negocio en el mundo de la música. Algo que mi madre desaprueba. Pero ese no es el tema. Dios, sigo dándole vueltas al asunto y no lo entiendo.

   Como si no tuviese ya suficientes preocupaciones con mis asuntos... Y ahora tengo que añadir a mi lista a mi propio hermano. Estas vacaciones no van a ser tan relajantes como esperaba.

Find it.
XOXO.
S.

15.8.13

VII

   ¡Despierta, por el amor de Dios! No me puedo creer que haya estado fuera más de siete horas y vosotros sigáis durmiendo, tan tranquilos. Si que teníais que estar cansados...

   Bueno, no pasa nada, iremos a cenar algo y así aprovecho para poneros al día. ¿Os gusta la comida mejicana?

   Nachos, burritos, fajitas, tacos... ¡Guacamole! Sí señor, el paraíso. Me encanta la comida extranjera. Mejor dejémoslo en un: me encanta la comida en general. Algún día abriré un restaurante en una ciudad importarte. Nunca está de más soñar ¿verdad?
Sé que os estáis muriendo por saber lo que ha pasado durante vuestra pequeña “siesta” al estilo español; básicamente lo que ocurrió fue lo siguiente:

   Salgo del hotel después de dejaros y como por arte de magia las nubes ya no estan, el sol brilla y hace un día precioso. Muy raro, me digo. Pero tengo muchas cosas que hacer y la temperatura es el menor de mis problemas. Lo que más me preocupa es ella. Puede llegar a ser tan exigente e inaguantable como un niño de 4 años, así que nos apresuramos a conseguirle un Caramel Macchiatto. Y un Capuccino para mí, por favor, muy cargado. Me hará falta energía extra para lo que me espera. Nos llaman después de unos largos diez minutos. Dios mio, ¿tan difícil es preparar dos cafés? Cogemos las bebidas ardiendo y salimos de ahí, veloces, en pleno estado hiperactivo. Ahora que lo pienso, debería dejar de tomar tanta cafeína, ya tengo suficiente con mi nerviosismo natural.
   Es igual, vayamos al grano. Nada más traspasar la cristalera de la entrada, nos encontramos con una marea de gente dirigiéndose a una misma dirección: el metro. No entiendo, ¿qué pasa? Y justo en ese mismo instante dos gotas de agua helada aterrizan en mi frente. Retrocedo dos pasos para adentrarme de nuevo en la cafetería como acto reflejo, y la arrastro a ella conmigo. ¡Qué coño! ¡Si hasta hace diez minutos el tiempo estaba perfecto! Y ahora parece que están regando toda la ciudad con una manguera a presión y todos corren a refugiarse, pero se nos hecha el tiempo encima y tenemos que ponernos en marcha. Así que afrontamos la lluvia, en contra de la voluntad de la princesita, cuyo pelo no va a sobrevivir a semejante diluvio, y nos plantamos en mitad de las calles de Londres. Y sin venir a cuento, escucho que alguien me llama por mi nombre. Bueno, técnicamente no es mi nombre, pero ¿cuál es la posibilidad de que una persona grite una letra del alfabeto español en un país anglosajón? Por alguna razón me doy por aludida y me giro de una manera un tanto teatral.

  • ¡S! - repite.

Find it.
XOXO.
S.

14.8.13

VI


   ¡Aquí estamos! ¡Londres! Mi ciudad favorita, después de Paris, claro está. Es gracioso, estamos en pleno agosto y aquí parece que las nubes han venido a instalarse por unos cuantos días. No me extrañaría que tuviésemos que parar a comprar un par de paraguas. Pero me da igual, con o sin buen tiempo este es un viaje que pienso disfrutar. Estoy con vosotros al fin y al cabo, queridos Finders.

   'Clic' Foto para el instragram. Un filtro guay por aquí, un poco de desenfoque por allá, y ahora los hashtags: #instasummer #instatrip #instafriends #instacool #instafrog. Perfecto. 'Clic' Esta para mi madre.

   ¿Qué? ¿Emocionados? ¡He planeado tantas cosas para estos días! Vamos a ir a todas partes: al Palacio de Westminster, a la Torre de Londres, al Buckingham Palace, la Catedral de San Pablo, el Big Ben, Tower Bridge, London Eye... Ya paro, que seguro que os estoy abrumando con tanta actividad. ¿Os he comentado que soy ligeramente hiperactiva? Sí, bueno, un pequeño detalle sin importancia. Nada que no se pueda solucionar con un poco de medicación.

   Pasear por la calle y estar rodeados de tanta gente, apresurada, con trajes y móviles carísimos; o por el contrario, jóvenes despreocupados que hablan medio gritando con un acento que por alguna razón me resulta encantador. Me encanta. I love it. Y ahora es cuando suena la canción de Icona Pop.
   Un momento... ¡Qué desconsiderada soy! Yo aquí hablando de chorradas, sumergida en mis pensamientos y mientras vosotros agotados por el viaje ¿A que sí? Pobrecitos... Hagamos lo siguiente: os dejamos en el hotel con las maletas y dormís unas cuantas horas y así puedo salir a hacer un par de recados que tengo pendientes. Además, ella no deja de recordarme que necesita ir a por un café al Starbucks. Qué hipster eres, guapa. Entonces, tenemos un trato ¿no? Espero que no destrocéis la habitación ni nada parecido mientras no estoy. Portaos bien, ya sabéis. Y no os preocupéis que os pondré al tanto de todo lo que me pase durante mi pequeña excursión.

   No olvidéis que todos los detalles cuentan. Dulces sueños.

Find it.
XOXO.
S.

13.8.13

V


   Culpable. Sí, mi mejor amigo es mi gato Simon, pero ¡eh!, eso no significa que viviré los últimos años de mi vida sola en una casa llena de gatos. ¿Veis? Más estereotipos. A lo que iba, queridos Finders, es un placer anunciaros que me voy de viaje. Así como lo leéis. Ya era hora, es decir, estamos de vacaciones, no tengo obligaciones y hace más de dos años que no me tomo un descanso, así que lo tengo más que merecido.
    La idea surgió gracias a ella. En realidad no estaba muy convencida al principio. Dejaros aquí, solos, en nuestro mundo, un mundo que todavía no conocéis... No me hacía mucha gracia la verdad. Pero ya sabéis que ella siempre consigue lo que quiere, y claro, al final, accedí.

   ¿Sabéis qué es lo mejor de los viajes? Ahora es cuando digo que lo mejor es conocer culturas nuevas, gente nueva y demás. Pero no seré tan predecible. No me malinterpretéis, me encanta descubrir cosas nuevas, pero creo que eso es algo que podemos hacer todos los días. Como bien decía mi padre: “No te irás nunca a la cama sin haber aprendido algo nuevo”. Muy bonito y todo eso. Aún así, para mí, lo mejor de los viajes son las mañanas. “¿Qué coño dices, S?”, os preguntaréis. ¿No adoráis esa sensación de despertarse sin horarios, una mañana de verano, en una cama que no es la vuestra? Salir fuera, respirar, y sentir que no es el mismo aire de siempre, que algo cambia, que huele diferente. Esa sensación. La de saber que tienes todo un día por delante para hacer lo que quieras, y nada de lo que experimentes estará anclado a ninguna rutina.

   Y después de esta pequeña pausa y ahora que he tenido más tiempo para reflexionarlo, creo que os llevaré conmigo. ¿Qué mejor manera de descubrir nuestro mundo que visitarlo juntos? Perfecto ¿no? Decidido: queridos Finders, nos vamos de viaje a una tierra de habla anglosajona. ¿Alguno sabría decirme a dónde? Y más importante, ¿alguno sabe, por casualidad, hablar inglés? ¡Cuántas cosas por descubrir! Nos vemos mañana y no olvidéis viajar ligeros de equipaje.

Find it.
XOXO.
S.

12.8.13

IV


   ¿Ha cambiado vuestra perspectiva del mundo desde que os presenté a mi amiga? Os advierto: puede ser muy convincente, si intentáis contradecirla siempre encontrará la manera de tener razón. La verdad es que su capacidad para manipular a las personas asusta, pero es asombroso al mismo tiempo. Esta chica siempre tiene un as escondido debajo de la manga, y se trata de su propia astucia.
Pero voy a dejar de aburriros hablando de ella, tendréis tiempo para conocerla mejor más adelante.

   Pasemos a algo más importante. Supongo que os sentiréis un poco solos, yo soy la anfitriona en este maravilloso mundo y solo os he presentado a una persona. No sabéis ni dónde estamos siquiera. ¡Ah! ¡La aventura es lo que tiene! Pero no os impacientéis queridos Finders, que ahora que vamos cogiendo confianza va siendo hora de que conozcáis a mi mejor amigo. Se llama Simon, pero muchos lo llaman S, como a mi. Es algo tímido, la verdad es que no suele presentarse a desconocidos. Pero está claro que vosotros no sois personas cualquiera.

   Me encantaría saber cómo os imagináis a Simon. ¿Rubio? ¿Ojos azules? Se podría decir que sí. Muchos empezaréis a estereotiparlo. “El típico chico perfecto”. ¿A que sí? No os preocupéis, es normal. Los seres humanos inventamos los estereotipos para protegernos, para poder crear una imagen de aquello que no conocemos. Al fin y al cabo tememos lo desconocido, pero si le atribuimos ciertas cualidades que pertenecen a un determinado grupo social ya no nos sentimos tan vulnerables frente a ello. Contrariamente, aquello que creamos para protegernos termina por perjudicarnos. ¿Gracioso no? Y digo perjudicar porque a causa de todos los prototipos de nuestra querida sociedad desarrollamos esos prejuicios tan dañinos. Un buen tema para reflexionar, sin duda.

   Y una vez más me he ido por las ramas, tendréis que acostumbraros a esto. Puede resultar tedioso, o simplemente interesante y revelador. Pero no olvidéis que las claves para resolver el misterio pueden estar por todas partes. Podéis incluso encontrarlas escondidas entre las cuatro patas de mi amigo Simon. Esto no lo esperabais, ¿verdad?

Find it.
XOXO.
S.

11.8.13

III


Y un día más, aquí estamos. Si acabas de empezar a leer este blog, posiblemente no entiendas nada y prefieras cerrar la ventana o empezar por descubrir las cosas desde el principio. Y si eres un fiel lector que lleva aquí desde la primera publicación, seguramente no sepas muchas más cosas que el individuo del caso anterior.

Pero no os desaniméis. Por ahora no vamos tan mal. Tenemos desconocidos, papel higiénico extra suave de doble capa, una rana y algo que encontrar. ¿Que la rana de dónde viene? Pues queridos Finders, tenemos que aprender a fijarnos en los pequeños detalles, como el título de este blog por ejemplo. Ahora solo tenéis que juntar todas las pistas y ¡Voilà! tendremos el misterio resuelto.

Vale, me habéis pillado, no es tan fácil. Pero como estáis de suerte y resulta que he empezado a cogeros cariño, os voy a presentar a una amiga. Su nombre no importa, por ahora. Es muy guapa, preciosa. ¿Sabéis esas chicas que solo existen gracias al photoshop? Pues así, pero de verdad, sin retoques. Muchas veces le he preguntado cuál es su secreto, y ella solo se encoge de hombros y sonríe. Es humilde. Demasiado, a veces. Le gusta el helado de mango y los días de lluvia. De esos en los que te puedes acurrucar en un sofá con una manta y un chocolate caliente. Las chicas lo entenderán. Parece una chica normal ¿verdad? A simple vista lo es, pero en su interior guarda una de las personalidad más fuertes que os podréis encontrar nunca. “This girl is on fire”.

Find it.
XOXO.
S.

10.8.13

II


   ¿Qué pasa con esas miradas perdidas? Encuentros fortuitos y efímeros. Preparados por el destino o frutos de la casualidad.
   Perdonad que me ponga tan filosófica pero de vez en cuando me pasa. Se me van los pensamientos a otro mundo, a mi mundo, a nuestro mundo...
   ¿Alguna vez habéis empezado pensando en algo muy concreto, determinado, y a los dos minutos os habéis sorprendido a vosotros mismos divagando sobre cosas que no tienen nada que ver? Como quien empieza hablando del cambio climático y termina contándonos su gran obsesión con el papel higiénico extra suave de doble capa. Bonito ejemplo.


   Y como iba diciendo, las miradas perdidas. Todas esas personas que nos cruzamos por la calle, por el metro, por las tiendas, por el trabajo, por todas partes. Gente que no conocemos y que muchas veces no nos interesa conocer. Imaginaos cómo sería conocer a toda esa gente. Yo tengo claro que no me aclararía con los nombres... Pero a veces, vivo con la duda de “¿y si ese hombre que está ahí sentado es en realidad el amor de mi vida?” Un poco radical ¿eh? Lo que quiero decir es que podríamos estar perdiendo la oportunidad de conocer a gente maravillosa. Pero eso no hay manera de averiguarlo. ¿O sí?

   Volviendo a lo que todos veníamos a hacer, estamos aquí para desvelar el secreto. Lo que tardemos depende de vosotros y del empeño y ganas que le pongáis al asunto. Con cada publicación estáis más cerca del final. Ahora exprimíos los sesos pensando a dónde nos puede llevar todo esto.

Find it.
XOXO.
S.

9.8.13

I


   Ha llegado el momento de ir sacando a la luz más piezas del puzzle. Pero os advierto que no se trata de uno de esos rompecabezas de quince o veinte piezas que pueblan las guarderías. Esto es algo más complicado, enrevesado. Pero he aquí la gracia.

   Queridos... ¿lectores? No sé cuantos seréis, tal vez tres, tal vez ninguno, tal vez una generación al completo. A lo mejor estoy aquí sentada, escribiendo por escribir, pero ¿sabéis qué? El placer es todo mio. Ahora sí, seáis el número de personas que seáis, hay que poneros un nombre, algo guay, como tienen todos los que pertenecen a un determinado grupo social, como las beliebers... Algo como: Finders. Sí, eso servirá. Así que, queridos Finders, aquí estamos un día más.

   Seguro que todavía no os queda muy claro cómo funciona esto. Normal. A mí tampoco. Pero es otra de las que cosas que iremos descubriendo. Básicamente pretendo que este pequeño y desconocido blog deje de ser tan insignificante. Que sea una vía de escape tanto para mí como para ustedes, queridos Finders. Tengo en mente presentaros mi mundo, mi realidad paralela, todo aquellos que se alberga en mi mente. ¿Intrigante? No tengáis grandes expectativas. Lo interesante de mi mundo es que también será el vuestro. ¿Que seguís sin entenderlo? Tiempo al tiempo.

Find it.
XOXO.
S.

8.8.13

Find it?

   Se preguntarán: ¿encontrar qué? No tiene sentido, ¿verdad? Entrar en un blog cualquiera, de una persona cualquiera y encontrarse con un reto, una petición o tal vez una orden. ¿Quién sabe?

   No se preocupen, no intenten buscar el porqué a todo esto. No lo hay. O por lo menos aparentemente. Todo llega en su momento, y también llegará el momento en que desvele lo que hay que encontrar. Hasta entonces deberíamos disfrutar de aquello que nos rodea. Puede que en algún momento no esté y tengamos que encontrarlo. Intrigante, ¿no creéis?

   Pero por ahora voy a dejar los juegos de palabras a un lado y limitarme a presentarme. Buenos días, tardes o noches, me llamo.. en realidad no importa como me llame, dejaré que eso también sea un misterio por resolver. Digamos que me gustan los problemas, las adivinanzas, los retos... Y me tomaré la libertad de decir que me considero una persona muy creativa. Así que si os estáis preguntando qué hago escribiendo en un blog en lugar de dedicar mi tiempo a algo productivo, pues bien, la respuesta es simple. Me llegó la inspiración, así como quien no quiere la cosa, de repente, y me pregunté: ¿Cuánta gente creativa puede haber ahí fuera? Personas como yo, rebosantes de imaginación y buenas ideas que no han sido descubiertas por el mundo todavía. Humildad ante todo, queridos lectores.

   ¿Que todavía no sabéis de qué va esto? Perfecto, así es más emocionante.
Si estáis dispuestos a descubrir de qué va todo esto, seguid al tanto de mis próximas publicaciones. A lo mejor al final de nuestra aventura juntos encontráis eso que todos andamos "buscando".

Find it.
XOXO
S.