¡Jack! ¿Jack? ¿Qué coño hace él
aquí? Os podéis imaginar mi cara de sorpresa al encontrarme con mi
hermano. No me malinterpretéis, le quiero mucho y todo eso, pero
Londres es el último lugar en el mundo en el que esperaría
encontrarme con alguien conocido y mucho menos con alguien de mi
familia. No puede ser casualidad. ¿Cómo sabía él que estaba de
viaje? Mi madre, pienso. Descarto la idea enseguida, mi madre y Jack
hace meses que no se hablan, desde navidad del año pasado.
Así que ahí estamos, el uno frente al
otro, bajo la lluvia, y el agua calándonos hasta los huesos. Qué
incómodo. ¿Nos movemos, por favor?
Bien Jack, adelante, ilumínanos,
haznos perder más tiempo, pero explícame de una vez que haces aquí.
- Vale, S, antes de que te pongas a alucinar, o a gritarme por haberte seguido en tu viaje de descanso, déjame explicártelo todo.
Más te vale empezar ya.
- Resulta, que este tema del arte se me ha ido de las manos. ¡Pero no te preocupes! Estoy aquí para arreglarlo. Tengo un par de reuniones a las que asistir esta tarde. Si todo sale bien, no tendré ninguna deuda pendiente y podré regresar a casa sin preocupaciones. Pero tiene que salir bien primero. Verás S, no me mires con esa cara, ya sé que suena mal, pero tenía que contactar contigo. Cuando me enteré de que estabas en Londres, lo vi muy claro. Bonita foto la del Instagram, por cierto. El caso es que esta gente no es como la gente con la que suelo hacer tratos ¿vale? Son un poco más... exigentes y manipuladores. A lo que voy es a que.. son peligrosos y necesito que me hagas un favor.
Vale, para. Necesito unos minutos
para procesar tanta información. ¿Cómo ha conseguido mi hermano
meterse en semejantes líos? Y vosotros escuchando, sin entender
nada. Os sitúo. Jack siempre sintió debilidad por el arte, todo
tipo de arte. Desde Dalí hasta Banksy. Digamos que es como su hobby,
no pinta ni dibuja, pero lo colecciona. Le encanta. El único
problema es que hoy en día las obras de arte originales no es que
sean baratas y mi hermano es un inconformista, no le valen las
imitaciones. Así que sí, se gasta un dineral en agrandar su
colección. Al principio no era un problema, ya que tenía un trabajo
estable y tampoco abusaba de sus compras, pero poco a poco, se fue
volviendo más ambicioso y empezaron a venir las deudas. Se las ha
arreglado muy bien hasta ahora, cuando debía algo trabajaba horas
extra y lo pagaba, no me quejo. Además, estos últimos meses ha
abierto un negocio en el mundo de la música. Algo que mi madre
desaprueba. Pero ese no es el tema. Dios, sigo dándole vueltas al
asunto y no lo entiendo.
Como si no tuviese ya suficientes
preocupaciones con mis asuntos... Y ahora tengo que añadir a mi
lista a mi propio hermano. Estas vacaciones no van a ser tan
relajantes como esperaba.
Find it.
XOXO.
S.