Se preguntarán: ¿encontrar qué? No tiene sentido, ¿verdad? Entrar en un blog cualquiera, de una persona cualquiera y encontrarse con un reto, una petición o tal vez una orden. ¿Quién sabe?


No se preocupen, no intenten buscar el porqué a todo esto. No lo hay. O por lo menos aparentemente. Todo llega en su momento, y también llegará el momento en que desvele lo que hay que encontrar. Hasta entonces deberíamos disfrutar de aquello que nos rodea. Puede que en algún momento no esté y tengamos que encontrarlo.


11.12.13

XIII


   Un pedacito de la India en la dieciséis de Percy Street. Supongo que todo el mundo sabe de qué hablo cuando digo que como por placer. ¿Sabéis eso de que no tienes hambre pero sigues tragando como si te fuese la vida en ello? Pues así estoy yo, ahora. El curry: una de mis pasiones.

   Esta noche conoceréis otra faceta de mí, pues me he traído mi Canon T3i para sacar las fotos más impresionantes que hayáis visto nunca. Digamos que se trata de un pequeño reto personal. Desde que tengo uso de razón mis padres me han llevado por todo el mundo, descubriendo sitios increíbles, hermosos, nuevas culturas. Después se separaron y yo me fui a vivir con mi madre y Jack con mi padre, y entonces se acabaron los viajes en familia y las aventuras por el mundo. Pero aún pasando el verano en la piscina yo seguía queriendo evadirme a las selvas más recónditas del planeta y a las ciudades más pobladas, en parte porque seguían latentes los recuerdos de experiencias pasadas. El problema es que con el tiempo esas sensaciones, esos sentimientos, desaparecen. Las ganas de salir a comerse el mundo. El ansia de descubrimiento. Todo se disipa, se disimula. Tenemos mejores cosas en las que pensar y recuerdos más recientes que revivir. Por lo tanto me dije a mí misma que documentaría todos mis pasos en cuánto cumpliese la mayoría de edad. O al menos aquellos que me pareciesen dignos de recordar. Y así es cómo empezó mi álbum de fotos digital. Puede que algún día os lo enseñe. O tal vez, algún día lo publique, para que todos puedan tener un pedacito de mi vida.

   ¿Sabéis qué es lo que más odio de los móviles? Que son capaces de molestarte en los mejores momentos.

  • ¿Diga? - mejor contesto, no vaya a ser algo importante.
  • ¿Lo has recibido?
  • ¿Qué? ¿Quién es?
  • El ratoncito Pérez, S. ¿Quién voy a ser?
  • Joder Jack, déjate de bromas. ¿Por qué no me llamas desde tu móvil si se puede saber?
  • Tengo otro para el extranjero, cosas de tu padre. Bueno ¿qué? ¿Lo has recibido o no?
  • ¿Recibir el qué, Jack?
  • El documento que me pediste con toda la información, evidentemente. Parece mentira que no te acuerdes. No estarás comiendo ¿no?
  • Pues es justamente lo que hago, gracias por interrumpir. Y no, no lo he recibido.

   ¿Sabéis qué es lo que más me gusta de los Ipads? Que son extremadamente útiles. En este preciso instante, la pantalla del Ipad-mini de la hipster se enciende con una notificación. Me he dejado el correo abierto y acaba de llegarme el documento de Jack. Veamos qué nos aguarda.