¿Qué pasa con esas miradas perdidas?
Encuentros fortuitos y efímeros. Preparados por el destino o frutos
de la casualidad.
Perdonad que me ponga tan filosófica
pero de vez en cuando me pasa. Se me van los pensamientos a otro
mundo, a mi mundo, a nuestro mundo...
¿Alguna vez habéis empezado pensando
en algo muy concreto, determinado, y a los dos minutos os habéis
sorprendido a vosotros mismos divagando sobre cosas que no tienen
nada que ver? Como quien empieza hablando del cambio climático y
termina contándonos su gran obsesión con el papel higiénico extra
suave de doble capa. Bonito ejemplo.
Y como iba diciendo, las miradas
perdidas. Todas esas personas que nos cruzamos por la calle, por el
metro, por las tiendas, por el trabajo, por todas partes. Gente que
no conocemos y que muchas veces no nos interesa conocer. Imaginaos
cómo sería conocer a toda esa gente. Yo tengo claro que no me
aclararía con los nombres... Pero a veces, vivo con la duda de “¿y
si ese hombre que está ahí sentado es en realidad el amor de mi
vida?” Un poco radical ¿eh? Lo que quiero decir es que podríamos
estar perdiendo la oportunidad de conocer a gente maravillosa. Pero
eso no hay manera de averiguarlo. ¿O sí?
Volviendo a lo que todos veníamos a
hacer, estamos aquí para desvelar el secreto. Lo que tardemos
depende de vosotros y del empeño y ganas que le pongáis al asunto.
Con cada publicación estáis más cerca del final. Ahora exprimíos
los sesos pensando a dónde nos puede llevar todo esto.
Find it.
XOXO.
S.